La ciudad de Oberá fue escenario de una de las celebraciones más significativas de su calendario institucional al conmemorar el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia Argentina y el 98° aniversario de su fundación, ocurrida el 9 de julio de 1928.
Las actividades comenzaron con el tradicional Tedeum en la Catedral San Antonio y continuaron con el acto protocolar y el desfile cívico en el Centro Cívico Manuel Belgrano, donde participaron autoridades municipales, representantes de instituciones educativas, fuerzas de seguridad, veteranos, colectividades, organizaciones intermedias y una importante cantidad de vecinos que acompañaron la jornada patriótica.
Durante la ceremonia, el intendente Pablo Hassan puso en valor la estrecha relación entre la gesta independentista de 1816 y el nacimiento de Oberá, destacando que la ciudad construyó su identidad a partir del esfuerzo de inmigrantes, criollos y pueblos originarios.

En ese marco, remarcó que la diversidad cultural continúa siendo el principal patrimonio de los obereños y convocó a toda la comunidad a comenzar a pensar y planificar el centenario de la ciudad con una visión compartida de futuro.
El acto también incluyó reconocimientos a vecinos e instituciones que forman parte de la historia local, en una ceremonia que buscó rendir homenaje a quienes contribuyeron al desarrollo de Oberá a lo largo de casi un siglo de vida institucional.
Finalizado el desfile, los festejos continuaron con una peatonal cultural organizada por el Gobierno de la Ciudad, donde emprendedores, artesanos y artistas locales ofrecieron una variada propuesta para las familias. La programación incluyó espectáculos musicales, presentaciones de grupos de danzas folklóricas y espacios destinados a promover la cultura y el turismo, consolidando una celebración que combinó tradición, identidad y participación ciudadana.

Fundada oficialmente el 9 de julio de 1928, Oberá nació en torno a la actual Plaza San Martín, donde fue colocada la piedra fundacional. Desde entonces se consolidó como uno de los principales polos productivos, comerciales, educativos y turísticos de Misiones, siendo reconocida en todo el país por su diversidad cultural y por albergar la tradicional Fiesta Nacional del Inmigrante.
La conmemoración volvió a reflejar el fuerte vínculo entre la historia nacional y la identidad obereña, en una fecha que cada año une el sentimiento patriótico con el orgullo de una comunidad que continúa proyectándose hacia el futuro sin perder de vista sus raíces.





