Gisela Spasiuk: “La educación pública nos iguala, nos transforma, nos hace libres”

La vicerrectora de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), Gisela Spasiuk, brindó una entrevista exclusiva a ANG, en el espacio Mujeres en Acción, donde analizó cómo afecta a la universidad el desfinanciamiento impulsado por el Gobierno nacional. “Articular la universidad frente a esta crisis es el desafío”, sostuvo.

Becas y sostenimiento estudiantil

“En Misiones contamos con el complemento del Boleto Estatal Estudiantil Gratuito. Lamentablemente, las becas nacionales se han reducido tanto en cantidad como en montos, que hoy resultan irrisorios. Por eso, la Ley de Financiamiento Universitario también plantea la necesidad de actualizarlas”, enfatizó.

“La UNaM sostiene la creciente demanda social mediante nuevas políticas. Se crearon espacios de abordaje de las violencias, salud mental, orientación, tutorías y apoyo académico. Sin embargo, más allá de ese acompañamiento, muchos jóvenes se ven obligados a abandonar sus estudios o a cursar con menor intensidad, retrasando su graduación. Otros deben regresar al interior debido a los altos costos de los alquileres. Nuestras becas de albergue resultan insuficientes”, puntualizó.

Virtualidad y reforma académica

“La virtualización cobra una importancia central como herramienta de accesibilidad. Estamos trabajando en la reforma de los planes de estudio, modificando la carga horaria, las modalidades de cursada y el reconocimiento de trayectorias”, destacó.

“Este es un tiempo de crisis en el que muchas personas desocupadas eligen formarse. La universidad es una red, una comunidad que alberga y contiene. Nos abraza. Habitamos la universidad aprendiendo una profesión y también una forma de comprender el mundo desde una perspectiva de derechos. Eso nos desafía a entender que nos necesitamos para salir adelante”, subrayó.

Con respecto a la Ley de Financiamiento Universitario, expresó: “Es crucial instrumentarla. Corresponde sostener un sistema universitario público de excelencia, reconocido como un modelo en el mundo. El cogobierno, el ingreso irrestricto y la gratuidad forman parte de nuestra democracia. Es inaceptable que no se cumpla la ley y, más aún, que ese incumplimiento provenga de quien tiene la obligación de hacerla cumplir. El fallo de la Corte fue una excelente noticia: en la ley está la respuesta estructural al desfinanciamiento. Ojalá el Gobierno la cumpla pronto. Necesitamos resolver la cuestión presupuestaria y salarial para dedicar nuestras energías a lo que la educación superior y la ciencia deben aportar al país”.

Acompañamiento estudiantil

La universidad trabaja para evitar el abandono mediante becas de albergue, servicios de salud, políticas de cuidado y comedores universitarios. Estos últimos cumplen un rol fundamental frente al aumento del costo de vida y garantizan una alimentación equilibrada. Se ofrecen almuerzos y meriendas/cenas en las facultades de Humanidades y Ciencias Sociales, Ciencias Económicas, Ingeniería y Artes, en Oberá, y en Ciencias Forestales, en Eldorado.

“La crisis tiene marca de género. Para las estudiantes no se trata solo de ‘ajustarse el cinturón’, sino de enfrentar barreras que ponen en riesgo su derecho a estudiar”, afirmó.

La desigual distribución de las tareas de cuidado y el trabajo informal impactan directamente en las trayectorias educativas. Con la inflación, los servicios privados de cuidado se vuelven inaccesibles y ese vacío termina siendo asumido por las mujeres. Así aparece la denominada “pobreza de tiempo”: no alcanza el tiempo para estudiar, trabajar y cuidar.

Esto repercute en:

Ingreso: muchas mujeres no logran inscribirse debido al trabajo informal o a las tareas de cuidado.

Permanencia: la falta de recursos para apuntes, transporte y conectividad, sumada a horarios rígidos, provoca rezago y abandono.

Egreso: las múltiples responsabilidades retrasan la graduación y postergan la inserción laboral.

Frente a esta realidad, la UNaM implementa políticas de bienestar y adecuó sus reglamentaciones para facilitar la cursada en estos casos.

Crecimiento y calidad

“La UNaM continúa creciendo de manera sostenida. Según la autoevaluación 2025, duplicamos la cantidad de carreras de pregrado y grado entre 2014 y 2024, al igual que la oferta de posgrados. Tenemos un promedio anual de 7.500 ingresantes y 990 egresados, superando la media nacional”, expresó.

“Tenemos acreditadas todas las carreras comprendidas en el artículo 43. Nuestros graduados trascienden las fronteras de la provincia y se desempeñan en espacios de alta demanda. Sin embargo, la producción de conocimiento, la investigación y la extensión universitaria se ven afectadas por el desfinanciamiento de la ciencia y la técnica. Por eso priorizamos el trabajo interinstitucional con municipios, organizaciones sociales y gremiales”, enfatizó.

Internacionalización

“Varias carreras cuentan con programas de doble titulación con universidades de Europa, Brasil y Colombia. No todos los estudiantes acceden a esas oportunidades, pero la posibilidad está garantizada”, concluyó.

Finalmente, Spasiuk dejó un mensaje en defensa de la universidad pública: “La educación pública nos iguala, nos transforma y nos hace libres. Con más empeño la vamos a defender para que las próximas generaciones tengan las mismas oportunidades”.

Silva Yohana

Proyecto Mujeres en Acción

Agencia de Noticias Guacurarí

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