América Ramona Espínola, nacida en Libertad, es un ejemplo de fuerza, constancia y creatividad. Hija de Simeón Espínola y Rosalía Ferrería, creció entre desafíos, siendo una de diez hermanos, y aprendió desde muy joven que la vida se enfrenta con trabajo, esfuerzo y corazón. Su infancia estuvo marcada por la separación de sus padres y la responsabilidad de acompañar a su madre, quien, aunque no sabía leer ni escribir, le enseñó a ser sabia, respetuosa y a enfrentar la vida con energía y dignidad: “El que quiera comer, que trabaje”.
Desde pequeña, América mostró una combinación única de inteligencia, inquietud y timidez. Su paso por la fe y la catequesis le permitió vencer barreras personales y descubrir su potencial: “Desde el día que empecé a ser catequista, ya nadie pudo pararme”, recuerda. Con dedicación y esfuerzo, terminó el secundario con el mejor promedio de su promoción, siendo abanderada del BAPA N°22.

Su camino educativo la llevó a explorar diversas carreras, desde bibliotecología hasta análisis de sistemas y masajes terapéuticos. Vivió en distintos lugares de Argentina, aprendió de cada experiencia y cada cultura, y adquirió habilidades que hoy forman parte de su emprendimiento. Tras años de aprendizaje y formación, América regresó a Libertad para crear “Delicias León”, un proyecto que lleva el nombre de su hijo no nacido y que refleja su pasión por la cocina.
Hoy, América elabora pastas rellenas, raciones, fideos y, especialmente, la chipa de almidón, un producto de excelente calidad que comercializa a diario y que ha comenzado a ganarse un lugar en el corazón y el paladar de la gente de la región. Su sueño es expandir su marca a todo el país y, en el futuro, generar oportunidades para otros jóvenes que quieran emprender.

Su reflexión sobre la vida y el trabajo es clara: “No es necesario salir de tu pueblo o tu país para crecer y brillar. El cambio está en tu mente. La constancia, la perseverancia y el esfuerzo son el camino para llegar al éxito. Si trabajas para otros, haces dinero para tu jefe; si emprendes para vos, es todo tuyo. Cualquiera vende cuando hay abundancia, lo bueno es vender en época de crisis”.
América Espínola nos recuerda que la fuerza de voluntad, la resiliencia y el amor por lo que uno hace son las herramientas más poderosas para transformar los desafíos en oportunidades y dejar una huella positiva en la comunidad.

Gladys Galeano – Puerto Libertad
Proyecto Mujeres Guacurarí en Acción
AGENCIA DE NOTICIAS GUACURARÍ




