Luego de varias semanas de gestiones y trabajos coordinados, quedó restablecido el servicio de agua potable en la Escuela N° 365 y en sectores del barrio Tungoil de Santo Pipó, poniendo fin a un inconveniente que afectaba a la comunidad educativa y a numerosas familias de la zona desde mediados de junio.
El problema se había originado el pasado 17 de junio, cuando una falla en la bomba de bombeo dejó sin suministro de agua al establecimiento escolar y a parte del barrio. A partir de ese momento, comenzaron las gestiones para conseguir los recursos necesarios que permitieran reparar el sistema.
La directora de la institución, Gladys Terlecki, encabezó las gestiones ante la Unidad Sectorial de Coordinación y Ejecución de Programas y Proyectos Especiales, logrando la provisión del nuevo motor de la bomba y del tablero de control, elementos que llegaron el 8 de julio.
En paralelo, la intendente de Santo Pipó, Claudia Acuña, dispuso el acompañamiento de los equipos municipales para ejecutar los trabajos de instalación y puesta en funcionamiento del sistema.
El martes 14 de julio, personal de la Municipalidad concretó el montaje del nuevo equipamiento y realizó tareas complementarias de seguridad, entre ellas la colocación de protecciones en el sector de la térmica y el cerramiento con rejas para resguardar las instalaciones.
Gracias al trabajo conjunto entre las autoridades educativas y el municipio, el servicio de agua potable volvió a estar operativo, garantizando nuevamente el abastecimiento para la Escuela N° 365 y los vecinos del barrio Tungoil.
La normalización del suministro permite que la institución desarrolle sus actividades con total normalidad y asegura el acceso a un recurso esencial para alumnos, docentes y las familias que dependen de este sistema de provisión.

Prensa Municipio de Santo Pipó




