Cristina Rios: “La mujer rural trabaja de lunes a lunes”

Detrás de cada jornada en el campo hay historias de sacrificio, perseverancia y amor por la tierra. La de María Cristina Ríos es una de ellas: una vida dedicada al trabajo rural, a la familia y a la producción que sostiene el desarrollo de las chacras misioneras.

A sus 48 años, María Cristina Ríos es un ejemplo de la fortaleza de la mujer rural. Nació y creció en Wanda, donde cursó sus estudios primarios en la Escuela N.º 291 y parte de la secundaria en el Instituto Juan XXIII. Hija de Ramona Báez y Cecilio Ríos, creció junto a siete hermanos en un hogar donde el esfuerzo y la cultura del trabajo fueron valores esenciales.

Junto a su esposo, Germán Ortigoza, construyó una familia basada en esos mismos principios. Son padres de Daiana y Víctor, ambos estudiantes universitarios, un logro que consideran fruto del trabajo y del sacrificio compartido. “Hoy por hoy, solo mi marido y yo estamos al frente de la chacra. Todo depende de nuestro trabajo y del esfuerzo que hacemos cada día”, expresa.

Su jornada comienza antes del amanecer y termina cuando cae la noche. El cuidado de los animales, las tareas de la producción y el mantenimiento de la chacra forman parte de una rutina que no conoce feriados ni fines de semana. “La mujer rural trabaja de lunes a lunes. Para los animales no hay domingos, lluvia ni frío. En la chacra soy peón y también soy jefa; organizo el trabajo, tomo decisiones y hago todo lo que haga falta.”

Aunque el trabajo ocupa gran parte de su tiempo, María Cristina procura que la familia tenga siempre un lugar especial. “El tiempo para nuestros hijos llega por la tarde o la noche. Ellos estudian lejos de casa y ese momento para conversar es muy importante para nosotros.”

También señala que uno de los grandes desafíos que enfrentan las familias rurales es el acceso a la tecnología y a las herramientas digitales. “Todavía hay muchas colonias donde la tecnología no llega como debería. Y cuando llega, muchas personas necesitan aprender a usarla, porque hoy casi todo se hace desde un celular: los turnos, las consultas y las capacitaciones.”

La historia de Cristina, refleja la realidad de muchas mujeres rurales que, con dedicación y esfuerzo, sostienen la producción familiar y contribuyen al desarrollo de las comunidades del interior de Misiones.

Sin buscar reconocimiento, María Cristina representa a quienes cada día trabajan la tierra con responsabilidad, compromiso y amor por lo que hacen. Su ejemplo demuestra que la chacra no solo es un lugar de producción, sino también un espacio donde se transmiten valores como el sacrificio, la perseverancia y la esperanza.

La historia de María Cristina Ríos es un homenaje a todas las mujeres rurales que, con manos trabajadoras y una enorme fortaleza, mantienen vivas las chacras misioneras y construyen un mejor futuro para sus familias y para las nuevas generaciones.


Gladys GaleanoPuerto Libertad

AGENCIA DE NOTICIAS GUACURARÍ

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