En el marco de un nuevo aniversario de la movilización Ni Una Menos, la dirigente política de Encuentro Misionero Silvia Araceli Rojas reflexionó sobre los desafíos pendientes en materia de prevención de la violencia contra las mujeres y advirtió sobre la necesidad de pasar de las declaraciones a las acciones concretas.
“Han pasado once años desde aquella primera marcha que movilizó a todo el país, pero lamentablemente seguimos contando víctimas. No podemos naturalizar que las mujeres sigan siendo noticia por haber sido asesinadas”, expresó.
Rojas señaló que casos recientes como los de Agostina Vega, en Córdoba, y Dulce María Beatriz Candia, en Eldorado, vuelven a interpelar a toda la sociedad sobre las respuestas que se están dando frente a la violencia.
“La violencia no comienza con el femicidio. Comienza mucho antes, con el control, la manipulación, las amenazas, el aislamiento y distintas formas de violencia que muchas veces son minimizadas o invisibilizadas. Como psicóloga veo diariamente cómo estas situaciones afectan a mujeres, niños, adolescentes y familias enteras”, afirmó.
Asimismo, sostuvo que el debate no debe quedar atrapado en discusiones ideológicas o partidarias.
“Cuando una familia está enterrando a una hija, no hay espacio para especulaciones políticas. Lo que debe importarnos es cómo evitamos que vuelva a ocurrir. Toda política pública debe evaluarse por sus resultados. Lo que funciona debe fortalecerse y lo que no funciona debe corregirse. Pero mientras sigan existiendo mujeres víctimas de violencia, el Estado no puede desentenderse de esta realidad.”
La profesional remarcó la importancia de fortalecer las políticas de prevención, la educación, el acceso a la justicia y los dispositivos de acompañamiento para las víctimas.
“Estamos cansadas de los discursos que aparecen cada vez que ocurre una tragedia. Necesitamos prevención, presencia efectiva del Estado, justicia que llegue a tiempo y una sociedad comprometida. La violencia no se combate únicamente cuando ocurre un femicidio; se combate detectando las señales de alerta y actuando antes.”
Finalmente, Rojas llamó a recuperar el sentido original de la consigna Ni Una Menos.
“Ni Una Menos nació del dolor de familias que perdieron a sus hijas y de una sociedad que dijo basta. Once años después, el desafío sigue siendo el mismo: construir una sociedad donde ninguna mujer tenga que vivir con miedo y donde ninguna familia tenga que atravesar el dolor irreparable de una muerte evitable.”
#ANGuacurari




